Argentina Duele

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#ArgentinaDuele y no sólo de hoy. Pero hoy duele mas. Hoy quienes deben salvaguardar la base de la democracia: la libertad de expresión, lo rompen en Camara y en directo. Y después qué. Qué sigue a esto si antes cámaras y directo hacen esto, en privado y en secreto, qué.
No me gusta me diario Clarín, nunca me gustó, pero mi deber como ciudadana es condenar un acto así.
Porque esa es la base de este sistema, que todos tienen derecho a expresarse, así sus creencias estén en el polo opuesto de todo lo,que creo. Porque la base de esa libertad y convivencia de la diversidad: es el RESPETO. Y de romper un diario a romper un libro, un local,  o “lo diferente” no hay mucha distancia. Solo hay que seguir por ese mismo camino. Busquen y lean la historia universal, y comprobarán como todos han comenzado del mismo modo y a donde los llevo ese camino, y a sus sociedades que juraban y no creían que iban a llegar tan lejos.
Por eso estoy aquí con mi granito de arena,  tal vez en el mar, y levanto mi voz en contra de la falta de respeto a la democracia y a nuestros derechos, porque de los funcionarios se espera más, porque deben dar el ejemplo. Y el ejemplo que dio ayer el Sr.Capitanich va en contra de su cargo y de cualquiera cargo para los que fueron votados los que ocupen La Casa Rosada, más allá de partidismos, su funcionarios es gobernar y preservar la libertad y paz para todo el Pueblo Argentino: nosotros.
Por eso hoy #ArgentinaDuele
Vía #cymera

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La Gravedad de la Ley – Por Alfredo Lauco

REFORMA JUDICIAL K

La gravedad de la ley

Cómo la democracia se defenderá del ataque del Gobierno.
Movilización, rechazo y el posible efecto electoral.

Por Alfredo Leuco | 14/04/2013 | 01:14

Por qué Cristina ejecuta el ataque civil más grave a la democracia desde 1983?

Porque intenta eliminar todo tipo de control al creciente autoritarismo de su gestión. El Judicial es el único poder que le falta disciplinar para terminar de quebrar al periodismo. Es lo medular de su pensamiento hegemónico que mixturó en Santa Cruz el caudillismo reaccionario de los patrones de estancia, el desprecio de lo que su generación definía como democracia liberal, formal o burguesa y su propio carácter personal de zarina.

¿Por qué se define como ataque “civil”? Porque los levantamientos golpistas de carapintadas como Aldo Rico o Seineldín, obviamente, fueron incomparablemente más graves. ¿Cual es la verdadera dimensión de la ofensiva “cristinizadora” de la Justicia? Inmensa, inquietante. Es una nueva profanación de una bandera justa. Diversos dirigentes opositores han utilizado terminología de destrucción masiva como “fascista”, “totalitaria”, “monárquica”, “dictatorial” y “absolutista”. En la práctica, no hay antecedentes en el planeta de que los encargados de designar o destituir jueces sean elegidos en la misma boleta del partido que gana las elecciones. Es como ponerles una pistola en la cabeza a los jueces. Sólo se les perdonará la vida profesional si resuelven según el interés del gobierno de turno. No sólo el de Cristina. De cualquier gobierno que venga en el futuro. Sería bueno que los diputados oficialistas piensen si les gustaría que Mauricio Macri, por ejemplo, en caso de ser elegido presidente, también pueda resolver sin mucho esfuerzo si un juez merece ser despojado de su cargo sólo porque falló en contra de sus necesidades o porque se negó a perseguir a opositores. Porque ése es el otro objetivo de Cristina. Proteger a jueces como Norberto Oyarbide y a su vez darle impunidad a la mafia corrupta de funcionarios y, de paso, entusiasmar a otros magistrados para que en nombre de la revolución kirchnerista y algunos miles de dólares encarcelen o les hagan la vida imposible a los que no se venden. ¿Es inexorable que esta mal llamada “democratización” tenga éxito? A “Seguro” lo llevaron preso. El Gobierno tiene muchas posibilidades. Pero va a tener que sortear algunas barreras. Primero, en Diputados. Hay una decena de legisladores oficialistas que tienen dudas. No quieren dejar sus dedos pegados en semejante salvajada. Hay que recordar que en otro tema tan delicado como fue el “pacto con Irán”, a Agustín Rossi le costó tanto asegurar el quórum que tuvieron que hacer el papelón de que dos ministros renunciaran a sus cargos para reasumir fugazmente sus bancas. Pero suponiendo que se convirtiera en ley, de inmediato van a llover los planteos de inconstitucionalidad y después, con la misma velocidad, el reclamo de per saltum, tanto del oficialismo como de la oposición, para llevar el tema a la Corte Suprema. ¿Qué pueden resolver los miembros del máximo tribunal? La única certeza es que el Gobierno enojó a varios de sus integrantes por diversos motivos. Y que estos proyectos vacían gran parte del poder de la Corte e incluso le quitan la caja, es decir la administración de sus recursos. No hay operación K que no incluya como primer paso el de asfixiar económicamente al contrincante. Herencia de Néstor, que siempre supo que por la plata baila el mono. Es la manera más directa que tienen de intentar someter a la servidumbre a cualquiera. ¿Qué va a hacer la oposición? Intentar convencer a los diputados oficialistas que más dudan. Industrializar los reclamos de inconstitucionalidad y rezar para que la Corte se ponga las pilas que deberían ser recargadas por una poderosa movilización el 18A. ¿Se espera que sea masiva y territorialmente extendida? En las redes sociales la actividad es similar a la de los grandes acontecimientos del 8N y el 13S. Si esas concentraciones son el piso de lo que pueden juntar, puede ser algo importante. Eso sólo se puede confirmar en la calle, codo a codo, cuando demuestren que “son mucho más que dos”.

La novedad será la participación de partidos opositores, que le dará algo más de organización. Casi todos los afiches que convocan hablan de “La Justicia no se toca”, o “No hay paz si no hay justicia”, que muestra una mano ensangrentada rompiendo un alambre de púas. Habrá que ver si los indignados argentinos se cuentan por decenas o cientos de miles. No es lo mismo cualquier cifra. ¿Qué puede ocurrir si el Gobierno tiene éxito con sus leyes? Es probable que la boleta única del oficialismo sea encabezada por Cristina o por Carlos Zannini. Buscan una figura que arrastre y potencie a varios candidatos muy flojos en los principales distritos. ¿Y la oposición no puede hacer lo mismo y adelantar una suerte de segunda vuelta? Lo mismo, no. A último momento, el Gobierno se dio cuenta de esa posibilidad y agregó dos párrafos para evitarlo. Pero puede encontrar una vuelta legal. El 12 de junio, para las PASO, debería anotar una alianza que lleve la misma lista de candidatos a consejeros y de todos los candidatos nacionales, sobre la base de reconocer los liderazgos o las encuestas. Sería una tarea titánica para aquellos a los que les cuesta ponerse de acuerdo en un abrazo a Tribunales o en un documento conjunto. Pero todos podrían reconocer a Cobos en Mendoza o a De Narváez en Buenos Aires, por ejemplo, y armar listas pluralistas debajo de ellos. Es complicado pero no imposible. Un senador radical y un ex ministro peronista ya lo están estudiando. Fundar una suerte de Polo Democrático en defensa de la libertad que, obviamente será acusado de ser la nueva Unión Democrática. Ellos responden: a problemas extraordinarios, respuestas extraordinarias.

Cierro estas preguntas y respuestas con una opinión de José “el Pepe” Mujica. Horacio Verbitsky lo definió como “el ídolo pobre de los argentinos ricos”. Con esa misma lógica irrespetuosa podríamos decir que “Cristina es la ídola rica de los progres enriquecidos”. El presidente de Uruguay dijo sobre el kirchnerismo: “El gran defecto de estas formas semipopulistas es que, indirectamente, son medio cesaristas. Y terminan generando una categoría poco republicana en la sociedad. Se produce una nueva nobleza. Eso es lo más peligroso que tienen”. Es lo que aquí muchos llamamos partido único, autoritarismo hegemónico, cristinato o democradura. Usted elige.

La trama oculta del por qué faltan billetes!

Viaje al centro de un cajero automático: la trama oculta del por qué faltan billetes

Las dificultades que encuentran los argentinos a la hora de querer retirar dinero han escalado con una fuerza inusitada. Un cóctel de limitaciones, muchas de ellas difíciles de resolver, hace que la “crisis de efectivo” se intensifique. ¿Es un problema pasajero o llegó para quedarse un buen tiempo?

Viaje al centro de un cajero automático: la trama oculta del por qué faltan billetes

Por Fernando Gutiérrez – Paola Quain

Largas filas de gente. Sus rostros denotan el malhumor creciente.

“Es el quinto cajero que recorro y no puedo retirar efectivo”, se queja Enrique A., en el barrio de Belgrano, que además mira la hora y se enoja por el tiempo que ya lleva perdido en su odisea por hacerse de algunos billetes de $100.

Y lo que le sucede a Enrique es lo que le viene ocurriendo a miles de argentinos que enfrentan desde hace tiempo la misma situación.

Este tema escaló tanto que es candidato a transformarse en una de las “postales” de este nuevo veranito argentino, modelo 2011.

Mas aún, es el “cuello de botella” que faltaba. Y que viene a sumarse a la escasez demonedas, de nafta o de luz.

A este cuadro se le suma la falta de suficiente oferta de algunos alimentos, como la carne, que no hace más que impulsar a la suba los precios.

El no contar con la cantidad necesaria de billetes para hacer frente a la demanda es un tema que no sólo genera fastidio en los argentinos.

También suma preocupación en las entidades bancarias, en el Gobierno y en las autoridades provinciales.

Es que sus efectos se hacen sentir con fuerza. A punto tal que los empleados estatales de la provincia de Buenos Aires tuvieron dificultades para hacerse de sus salarios, en tanto que en Córdoba los funcionarios optaron por desdoblar el pago en dos y en el Chaco recurrieron a la entrega escalonada de dinero. Esto, por citar algunas provincias.

El problema de la escasez de billetes en los cajeros automáticos no es algo que vaya a solucionarse de un día para el otro.

Más bien la preocupación oficial viene dada porque puede tender a agravarse. Y esto se explica por las razones de fondo que impulsan el faltante.

¿Por qué ocurre?
La explicación del por qué todo esto ocurre, puede resumirse en pocas palabras: la demanda aumenta y la oferta se reduce.

Una combinación explosiva, que lleva a que la falta de dinero escale rápidamente posiciones en el ranking de temas que generan mayor malhumor entre los argentinos.

iProfesional.com indagó algunas cuestiones que valen la pena destacar. En primer lugar, sobre la magnitud del problema en cifras:

• En diciembre de 2010, la extracción promedio en la red Banelco era de $645 por persona.

• Vale decir, casi un 30% más que los $500 que se retiraban en diciembre de 2009, según la información brindada a iProfesional.com por fuentes bancarias.

En segundo término, subyace una cuestión no menor: la propia limitación que tienen los cajeros para alojar una determinada cantidad de billetes físicos, que no puede aumentar y va quedando así cada vez más rezagada frente a una inflación de dos dígitos que, finalmente, deriva en una mayor necesidad de efectivo por parte de la población.

En tercer orden, el crecimiento del monto extraído en volumen en apenas un año ha sido abismal. El siguiente cuadro, suministrado a este medio por Banelco, es más que elocuente y da una idea del “mayor esfuerzo” que le representó a cada entidad hacer frente a la demanda:

Tales limitantes se ven agravadas por la falta de circulante, tras las dificultades acaecidas en la Casa de la Moneda.

“Hasta hace unos años, los problemas de faltante nunca ocurrían de lunes a viernes, y sólo podía haber algún que otro inconveniente los fines de semana o feriados. A los bancos les alcanzaba con una reposición diaria de billetes. Pero hoy ya no es suficiente“, señala Jorge Nuré, un experto en la materia que trabajó para las firmas IBM, NCR y Diebold.

Nuré agrega: “De hecho, hay sucursales que a las 10 de la mañana ya se quedan sin dinero“.

Como es lógico, la fuerte suba de precios es la que explica este “cuello de botella”.

Como se requiere más plata para hacer una misma transacción, y el Gobierno se niega a emitir billetes de mayor denominación -por ejemplo de $200- eso lleva a que los cajeros se vacíen cada vez más rápido“, afirma, off the record, un ejecutivo del área canales de un banco que forma parte de la red Banelco.

La circulación de billetes de $200 es un reclamo que la banca le viene realizando al Gobierno, como forma de paliar el problema.

No resulta un planteo descabellado si se tienen en cuenta los billetes de mayor denominación de otros países. Sin ir más lejos:

  • En Brasil el papel que dice “100 reais” equivale a $243.
  • En Uruguay, el billete de 1.000 pesos equivale a unos $200 de la moneda local.
  • Por no mencionar, claro está, el hecho de que el billete de 100 dólares estadounidenses representa $400.

Hasta ahora hubo una negativa oficial de plano dado que, convalidar la propuesta de crear un papel de mayor denominación significaría avalar que el país ostenta una alta inflación, algo que los funcionarios se cuidan de no mencionar.

Viaje al centro de un cajero
Si la situación actual pudiera ser observada desde las propias “entrañas” que componen un cajero automático – o ATM como se lo llama en la jerga bancaria- podría entenderse más fácilmente la actual crisis por falta de cash.

Al respecto, Nuré explica que, en general, tienen una capacidad máxima de 3.000 billetes en cada una de las cuatro gavetas o cartuchos.

“Pero es raro que se use esa capacidad máxima. Entre otras cosas porque los billetes deberían ser todos nuevos, recién salidos de la imprenta. Se trata de máquinas que son calibradas para un sistema de reconocimiento muy fino. De manera que si se cargan con billetes usados o con arrugas, se debe colocar menos cantidad”, afirma.

Esta situación hace que funcionen, en muchos casos, a la mitad de sus posibilidades.

En tanto, el ejecutivo de un banco, que prefirió no ser mencionado, agrega que cuando se carga una cantidad demasiado alta de billetes, “se corre el riesgo de que el ATM falle y no pague nada”.

Por otro lado existe una limitante operativa, dado que los bancos no pueden únicamente cargar de $100, sino que deben mezclar denominaciones menores: “La gente demanda cambio”, señala el ejecutivo.

Por otra parte, el sistema hace que, ante la “duda” de si hay dos billetes pegados, o si uno está muy arrugado, o si tiene una tinta diferente, el cajero los descarte y los tire. Y no sólo al billete en cuestión, sino a todo el fajo que se pretendía retirar.

Por ejemplo: si una persona quiere extraer $1.000 en 10 billetes de $100 y la máquina no detecta problemas con los primeros 9 pero sí con el último, entonces descarta todo ese puñado de pesos. En consecuencia, ésta se vacía en un tiempo mucho más rápido.

¿Por qué cobra relevancia ahora este tema? Porque la escasez que se produjo, producto de los problemas en la Casa de la Moneda, exacerbó esta dificultad.

Incluso, la misma no pudo ser resuelta del todo, aun con la llegada de nuevos paquetes de $100 impresos en Brasil.

Sucede que varias máquinas no logran reconocerlos, producto de algunas mínimas diferencias respecto de los que se confeccionan en la Casa de la Moneda.

La cuestión sobre los billetes impresos en Brasil (100 millones de papeles, es decir un total de $10.000 millones) siguió escalando y hasta generó una amarga polémica entre el gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, y las autoridades del Banco Central.

El mandatario afirmó que “los billetes impresos en Brasil tienen un gramaje y una tinta distinta a la que se venía usando. Y cada cajero automático sólo despacha si está calibrado para ese tipo de billete”.

¿Es negocio para los bancos un cajeros lleno?
Pero los problemas no terminan allí, porque el sistema de cajeros hace que haya ineficiencias difíciles de resolver.

Y que además no siempre los bancos tengan incentivo como para mejorar su servicio.

Ocurre que los ATM que están ubicados dentro de las sucursales cuentan con un servicio diario de reposicióngeneralmente entre las 15 y 16 horas, cuando se hace el corte para el balance cotidiano.

Hasta hace poco, dicha reposición era suficiente para satisfacer la demanda. Pero ahora sucede que en las zonas más concurridas resulte necesario contratar reposiciones extraordinarias.

Y ello les significa a las entidades fuertes costos adicionales, más allá de cuestiones gremiales vinculadas – nada más y nada menos – con quien los debe transportar: “Los Moyano”.

“Las cargas extra no están contempladas en el abono mensual pagado a la transportadora. Además los costos ligados al seguro son mayores”, expresa el directivo de uno de los principales bancos.

La fuente señala que “tenemos un tope en la cantidad de dinero a cargar en las máquinas, que varía según la ubicación en la que ésta se encuentre. Si se supera ese límite, el seguro no cubre al banco ante un robo“.

El entrevistado reconoce que el panorama actual es un verdadero dolor de cabeza para los bancos, que sienten cómo su imagen pública se deteriora, cada vez que un usuario encuentra el fatídico cartel de “fuera de servicio“. Y explica que hay limitaciones técnicas difíciles de superar.

“Por ejemplo, luego de los fines de semana, es muy factible que los ATM estén sin plata. Y no se pueden cargar de inmediato por una cuestión mínima de seguridad. El retraso en abrir la cerradura del tesoro de la sucursal, que requiere de -como mínimo- 30 minutos, sumado a la logística de transporte, hace que haya que esperar hasta las 15 horas para reaprovisionar”, aclara.

En este contexto, quienes llevan las de ganar son aquellas entidades que cuentan con convenios de recaudación y se hacen del efectivo circulante por cobrar impuestos y servicios.

En este sentido se destaca el Galicia.

Sin embargo, hay también quienes afirman que, a la hora de sopesar costo y beneficio, hay entidades que incluso prefieren correr el riesgo de que sus cajeros se queden sin billetes.

“Para muchos bancos, tener los cajeros llenos no es negocio. Esto es así porque en sus balances ese dinero figura como inmovilizado, cuando podrían estar aplicados a una inversión que deje rentabilidad“, argumenta Nuré.

“El cálculo de cuánto dinero tiene que tener un cajero es muy fino. Y entre poner de más o de menos, muchos bancos prefieren que haya de menos”, agrega el experto.

Cultura del cash
Finalmente, la escasez de billetes en los cajeros está ligada a un tema cultural más complicado de resolver.

En la Argentina se sigue utilizando mucho dinero en efectivo, y los retiros son por sumas grandes, cuando se las compara en términos relativos con lo que ocurre en otros territorios.

A fin de cuentas, en un país donde el salario promedio que mide el Indec es de $4.000, la extracción promedio de $645 implica un 16% del ingreso.

En las naciones muy bancarizadas y donde abundan las sucursales tanto bancarias como de las redes comerciales, la gente hace retiros pequeños, apenas para las necesidades inmediatas.

Aquí, en cambio, cuando se acredita el sueldo se estila hacer retiros importantes. Podría decirse que en la Argentina se extrae cinco veces más que en otros países, en términos de paridad”, destaca un experto del sector.

Los porcentajes de variación de los volúmenes movilizados en los cajeros dan una pauta de que, lejos de disminuir, el uso del cash se incrementa y sigue, como mínimo, a la variación inflacionaria.

Es así que la extracción promedio hoy es casi un 30% más alta que la de hace un año.

Y a la problemática actual se suma un factor de extrema relevancia. En efecto, los problemas vinculados con el delito han cambiado sobremanera la geografía de extracción de dinero.

“La gente tiende a retirar efectivo principalmente de las terminales percibidas como más seguras, tales como las ubicadas dentro de los shopping centers o estaciones de servicio. Esto hace que el sistema pierda eficiencia, porque ocurre que hay cajeros con dinero en zonas donde la gente no se anima a ir, y así la demanda se concentra en pocas unidades“, describe Nuré.

Así las cosas, razones que tiene que ver con:

• Las limitaciones físicas de billetes en las máquinas.
• Una alta inflación, que hace que se demande más dinero.
• Cuestiones logísticas vinculadas con la mayor frecuencia de reposición.
• Aspectos gremiales y de seguro del transporte.
• Concentración de la demanda en lugares más seguros.
• Razones culturales que hacen que los argentinos se manejen con más cash.
• Y el costo que representa el capital inmovilizado para los bancos.

Hacen pensar que, tal como describen los expertos, el problema de la falta de billetes podrá alivianarse, pero no resolverse completamente de un día para el otro.

Vía: Infobae Profesional